El Quinteto

Músicos

Discografía

Conciertos

Reseñas

Imágenes

Vídeos

Contacto

Home

 

 

 

 

 

 

 

QUINTETO COVA VILLEGAS

                 Breve historia del Quinteto

Este grupo se asocia al jazz contemporáneo, con formas libres, modalidad e improvisación abierta, y un repertorio que, unificado por los arreglos y la sonoridad propia del quinteto, presenta temas de la gran tradición jazzística junto con piezas populares, tanto españolas como latinoamericanas, y composiciones propias.

El quinteto, antes de llegar a la actual formación, ha contado con la presencia de músicos como Bernardo Martínez, Nilo Gallego, Fernando Llorca, Baldo Martínez, Roper o Nani García,

Además de diversos conciertos por toda España, Francia y Portugal, ha participado en festivales como el Festival de Jazz de Getxo, donde el guitarrista Cy Williams gana el premio al mejor solista, el Festival de Jazz de Salamanca 2002, el Festival Oviedo Es Música, el Festival Internacional de Guitarra de Ponferrada, o el Festival Internacional de Jazz de Valladolid Universijazz, donde comparten escenario con el gran pianista McCoy Tyner. Durante el año 2006 han participado en distintos Festivales de Jazz, organizados por la Red de Teatros de Castilla y León, en Valladolid, Ávila, Palencia, Burgos, Soria, Ponferrada, Benavente, Toro y Ciudad Rodrigo.

Desde entonces el grupo no ha dejado de tocar en los distintos escenarios del país.

 

                                                               Precedentes del CD Free Space /2013

El quinteto grabó y editó en el año 2000 el disco Canción de las Orillas. Era otra formación, otro batería y un percusionista, no había contrabajo (la relación con el guitarrista Cy Williams es más dilatada en el tiempo).

Cuando en el 2006 se fija la presente formación, graba un disco, Los piconeros, del que se hace una edición privada, ejemplar a ejemplar, artesanal, las fundas bonitas, hechas a mano, esas cosas.

Desde hacía algún tiempo sentíamos las ganas y necesidad de ponernos a grabar. Había material, un material que ha ido cuajando, actuación tras actuación, ensayos, como algo muy personal de este grupo. Se trata de una mezcla, un terreno intermedio entre varias tradiciones: hay un standard (y como ese hay más en el repertorio del grupo, evidentemente), un "clásico" absoluto como Sophisticated Lady, pero con un tratamiento inesperado en la Intro, en el back minimalista y obstinado, en el solo del tenor. Hay fragmentos, temas deconstruidos de compositores poco habituales por aquí (Lowe, Moondoc, Jeanne Lee). O se entra por otro ¨clásico" de la modernidad, Conference of the birds, y se sale por una canción tradicional asturiana, el Xilguerín parleru, sobre una base modal. La tradición latina está representada por un bolero, Un poco más (pero su tratamiento rítmico es inesperado), por una bossa brasileña, Rosa morena, llevada a un ambiente "jungle" muy abierto, sin armonía ni barras de compás.

La instrumentación también presenta sorpresas, como la kalimba africana, o el hulusí chino o el propio clarinete bajo, nada común.

Pero lo que realmente queríamos recoger en un cedé es un espíritu: lo abierto, la importancia de la improvisación en el grupo, que considera, frente al mainstream generalizado y hegemónico del jazz de conservatorio, que la improvisación (con sus riesgos, lo excitante de jugártela en un impulso) sigue siendo el sustento fundamental del jazz.

Todas estos conceptos no serían nada sin unos músicos convencidos de raíz en el proyecto, músicos que reúnen diversas tradiciones (el clásico, el bebop, la improvisación libre), músicos que en los conciertos del grupo llevan hasta donde les es posible sus capacidades siempre en función de la escucha, la interacción y el sonido del grupo. La propia voz de la cantante renuncia en muchas ocasiones a su papel tradicional (voz acompañada) para ejercer como un instrumento más, sin palabras, en un fraseo que procede no ya del scat de las grandes cantoras del jazz, sino de la improvisación libre (multiefectos, lenguas "inventadas", movimientos de tesitura muy amplios, ruidos vocales).

Todo este magna que se fue creando a partir de la primera reunión del grupo (un grupo, incluso si es de improvisadores, no se improvisa: cuaja con el tiempo, y solo con el tiempo, a partir de una química personal, amistosa, caerse bien –y no sólo tocando- desde el primer encuentro), sin demasiada premeditación, en conversaciones de sobremesa, dejando mucho campo libre (free space) para las tendencias y gustos de cada uno, es lo que hemos intentado recoger en el cedé. Puede que no esté ahí la energía de tantas actuaciones, la comunicación que el grupo consigue alcanzar con el público (es un grupo que, a pesar de las "rarezas", gusta), las gracias inesperadas que sólo surgen en el directo, el momento de la incandescencia. A cambio se ha pretendido entregar al oyente una música que preservase la intimidad y comunicación, el empaste de los músicos que la hacen, sus estética particular, eso que casi podríamos llamar una poética. Para ello se grabó en condiciones (un lugar familiar, casero, un técnico amigo) que podrían estimular tal recogimiento, el lado más íntimo, cariñoso, de lo que sigue siendo, nos parece, espacio libre, free space, free jazz, por darle algún nombre.